¿Sabes cómo se produce una taza de café?

Por Sabina Guzmán

Descubre cómo se produce el café que a diario tomas, acá te contamos a grandes rasgos cómo es el proceso y porqué es tan importante conocerlo.

Todo comienza con una semilla, se germina en campos arenosos y empieza a nacer una pequeña planta que en Colombia llamamos “chapola”, esta planta es de lento crecimiento, a los 45 – 60 días se trasplanta a su lugar definitivo y ahí comienza su desarrollo, en nuestro país los cultivos están sobre los 1600 msnm, llegando hasta los 2100 msnm, entre más alto, mas lento el proceso. Cultivamos una especie llamada arábiga, su sabor en taza es suave, menor contenido de cafeína y un poco delicada en su manejo, es susceptible a plagas, pero el esfuerzo vale la pena.

Dependiendo de la variedad, un árbol cafeto comienza su producción a los 12 meses, en cierta época del año las flores empiezan a brotar, blancas, de 5 pétalos, hermafroditas, y luego sale el fruto, una bolita que madura puede ser roja, morada o amarilla. Los árboles pueden durar hasta 25 años y su mejor etapa de producción es entre los 6 y 8 años de vida.

Llega la época de cosecha, los granos maduros se recogen a mano con mucho cuidado, se llevan a tanques de fermentación, se despulpan en el caso de los cafés “lavados”, se secan y ¡voilà! Ya quisiéramos que fuera así de sencillo, pero entre la fermentación y el tipo de secado del grano se resaltan los mejores atributos en taza, estos procesos pueden otorgar acidez, dulzura y sabores muy emocionantes al paladar. Nuestros productores invierten horas y horas en experimentos, pruebas, adquiriendo conocimientos, cometiendo errores y estudiando, para poder trasformar sus cafés en algo excepcional.

Ya el grano de café está seco, envuelto aún en su cáscara o cutícula de color amarillo,  esto es lo que llamamos café pergamino y pasa por una maquina trilladora que la retira. Ahora la apariencia del grano es verdosa y llega otro momento crucial: la tostión de ese grano. Los maestros tostadores son magos, pueden hacer que un café corriente desarrolle grandes sabores dulces y balanceados que gustan al consumidor final. Y también resaltan atributos adquiridos en la fermentación y secado. Es un proceso corto, en grandes máquinas con tecnologías de punta, que cada año se reinventan y mejoran.

Se empaca ese grano tostado, puede ser molido o entero y está listo para el consumidor final, aunque el proceso no termina aquí, dependiendo de la variedad, del tipo de fermentación, secado, y el tipo de tostión se escogerá si es un café apto es para una máquina de espresso, o para consumir con otro tipo de métodos de extracción.

Detrás de todo este proceso están campesinos productores con años y años de experiencia, recolectores, asociaciones que trabajan con las uñas, federaciones nacionales que traen más avance y nuevas tecnologías, comercializadores, tostadores, y muchos entes más que hacen posible que tengas en tus manos un café de calidad.

Nosotros somos los responsables de darles el crédito. Consumir ese café colombiano que tanta fama tiene y tan poco conocemos, valorar el esfuerzo de todos los actores y seguir buscando el conocimiento que nos ayude en nuestro propio proceso como consumidores de café.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.